Malos tiempos para el Uniformismo

Hoy os propongo una película geológica con moraleja filosófica. Suena muy interesante, pero no os emocionéis, la peli es de serie B (tirando a Z). Se trata de “Crack in the World“, traducida en España como “¿Hacia el fin del mundo?”. No he podido encontrarla en YouTube, la tendréis que buscar por otro lado. Recordad que hay páginas por ahí que tienen subtítulos para todas las películas. No os pongo enlace a Amazon esta vez porque no merece la pena tenerla (salvo que seáis muy muy frikis).

El argumento es muy simple: Unos tipos excavan un hoyo muy profundo para alcanzar una capa fundida del planeta y así formar en superficie un lago perpetuo de lava que sirva como fuente de energía geotérmica prácticamente inagotable.

La idea es tentadora: Energía ilimitada en superficie.
La idea es tentadora: Energía ilimitada en superficie.

Se topan con una zona que no son capaces de perforar, deciden usar un misil termonuclear para traspasarla (a pesar de las recomendaciones del geólogo, lástima que no nos hagan ni caso ni en las pelis malas…) y, claro, se lía parda.

¡Cómo habrán hecho estos la geofísica para que les salga una cantidad de magma tan brutal!
¡Cómo habrán hecho estos la geofísica para que les salga una cantidad de magma tan brutal!

Es curioso constatar como, salvo honrosas excepciones, todas las películas de temática geológica tienen un trasfondo catastrofista, cuando los geólogos somos más bien tirando a uniformistas.

Pero este Neocatastrofismo no se limita al cine. Nos podemos encontrar titulares geológicos catastrofistas en los periódicos. Fijaos por ejemplo en el titular que usó El País para informar sobre la mesa-coloquio que se organizó recientemente en la Facultad de Ciencias Geológicas de la Complutense: “Los seísmos del entorno Castor podrían llegar a 7,1, aunque son poco probables“. A mí me quedó claro que ese dato era más bien anecdótico. Yo habría optado por este otro titular: “Los geólogos solucionan los problemas de la plataforma Castor”, que refleja mucho mejor la realidad. Pero el caso es vender.

Creo que el problema de esta visión catastrófica reside también en la incapacidad que tiene la mayoría de los mortales para pensar el tiempo en términos geológicos. El catastrofismo original sobrevivió tanto tiempo porque algunos científicos de aquella época pensaban que la Tierra no debía tener más de 6000 años (menos de 200.000 en la última etapa del catastrofismo), y para poder explicar todo lo que veían en la naturaleza, tenían que recurrir a eventos catastróficos. Eventos que, además, algunos se empeñaban en ligar con ciertos pasajes bíblicos.

Cuando, después de que Hutton y Lyell sentaran las bases del Actualismo y el Uniformismo (y de la Geología moderna, sea dicho de paso), se descubre la radioactividad y se afianza el concepto de tiempo geológico, el catastrofismo como método para el estudio de los procesos geológicos pierde toda su fuerza.

Sin embargo, el ser humano es tozudo y se empeña en usar el catastrofismo como sistema, incluso dentro de un método actualista. En cristiano: 1) “Vale, aceptamos que las causas del presente son las mismas que actuaron en el pasado (método), pero la intensidad fue mayor (sistema)” o 2) “Vale, la mayor parte de los procesos son uniformes (método), pero existen acontecimientos que se salen de lo común, como terremotos, inundaciones y volcanes (sistema)”.

Yo por mi parte soy un uniformista radical (el metamorfismo es lo que tiene): Un terremoto que genera un desplazamiento en la vertical de 10 metros (que ya tiene que ser importante) no es un evento catastrófico, es parte de una secuencia de terremotos que lleva, por ejemplo, a la formación de una montaña de 5000 metros a lo largo de millones de años (tacita a tacita). Un edificio volcánico como el Teide no se formó en una erupción gigantesca, sino en una serie de erupciones dilatadas en el tiempo. Si me apuráis, los megavolcanes, como Yellowstone, tampoco son eventos catastróficos, porque todos los megavolcanes se comportan igual (no se salen de lo común de los megavolcanes, ellos son rebeldes porque el mundo los ha hecho así).

Pues ahora aplicad el Uniformismo y el Actualismo al cambio climático, y decidme qué pensáis de afirmaciones como las que me llegaron el otro día a Twitter

Lo primero que me llama la atención es que se cepillan de un plumazo el registro geológico (geological record). Evidentemente, queda mucho más aparente hablar del cuarto año más cálido, que del número 1.527.453. ¡¡A ver cómo justifican estos señores la de pasta que se están ventilando con un puesto 1.527.453!! Nada, hombre, contamos desde 1880 y solucionado.

Si pincháis en el enlace y navegáis un poco por la página esa, os toparéis con una gráfica muy mona donde se ve una evolución sinusoidal tirando a calentamiento (y yo que pensaba que habían pasado de hablar de global warming a climate change porque no les salían las cuentas… ahora parece que sí les sale warming). Considerar que esa evolución es significativa desde el punto de vista geológico es un pensamiento catastrofista.
Así que vamos a cambiar el punto de vista al Uniformismo. Es muy fácil, solo tenéis que modificar la escala temporal. En vez de 1880, poned 0.1 Ma, ¿cómo quedaría ese sinusoide?

Otra cosa que parece que estos Neocatastrofistas no tienen clara es la diferencia entre clima (climate) y tiempo (weather). Aquí os lo explican mejor. El otro día un asesor de Obama relacionó el vórtice polar reciente con el cambio climático, que bueno, es normal, no se puede esperar otra cosa de un asesor. Pero también me llegó este otro tuit, un poco más inquietante, porque la fuente es la NOAA (que se supone que es un centro serio):

Pero no seamos malos, seguro que querían decir weather anomalies. Aunque, ya os digo, depende de su método de estudio, si son catastrofistas, doscientos y pico años es muchísimo; para un uniformista es una cifra absolutamente insignificante.

Así que ya sabéis, abandonad el catastrofismo, abrazad el Uniformismo. Y sino, os recomiendo este libro, que os resultará inspirador (como en los viejos tiempos).

REFERENCIAS (para uniformistas)
Albritton, C.C. (Ed) (1970). Filosofía de la Geología. Compañía Editorial Continental, México. 438 pp.
Hallam, A. (1985). Grandes controversias geológicas. Ed. Labor, Barcelona. 180 pp.

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3 comentarios en “Malos tiempos para el Uniformismo”

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