A penny for your hardness

Hoy voy a escribir un poco sobre petrofísica de bolsillo. Todos los geólogos hemos oído hablar de la escala de Mohs; sabemos que el talco (de dureza 1) se raya con la uña (entre 2.2-2.5), mientras que el diamante (10) raya todo lo demás. Entre medias, minerales más o menos fáciles de conseguir: yeso (2), calcita (3), fluorita (4), apatito (5), feldespato (6), cuarzo (7), topacio (8) y corindón (9). Además, en España tenemos un material que se sale de todas las escalas de dureza conocidas, el careto de nuestros políticos; son capaces de pulverizar el diamante eso sí, después de robarlos.

En petrología metamórfica resulta muy útil esta escala para diferenciar cuarcitas de mármoles. Aunque en algunos casos son fáciles de distinguir sin otra ayuda que nuestra propia experiencia, en otros esta tarea puede resultar muy difícil. Así que, a falta de ácido clorhídrico, recurrimos a la escala de Mohs, aprovechando la dureza tan dispar que presentan calcita (3) y cuarzo (7).

Lo más típico es usar una navaja (5.1) para rayar la piedra en cuestión. Si se raya es calcita, si no se raya es cuarcita. Pero hay un problema, la dureza de la navaja podría ser suficiente para disgregar los granos de cuarzo de la roca, darnos la impresión equivocada de que se han rayado los minerales de la roca y que por tanto se trata de calcita.

Por eso yo prefiero usar una moneda de cobre (3.2-3.5) y así estar seguro de que si se ha rayado, no es por la disgregación de los granos de la roca, sino porque es verdaderamente calcita.

Desafortunadamente, la monedas de cobre no son fáciles de encontrar. Si estáis pensando que los céntimos de euro valen, aquí podéis encontrar su verdadera composición. Aunque sean de color cobrizo, se trata de una finísima capa de cobre que cubre un núcleo de acero. En la siguiente imagen lo podéis ver.

En esta images se puede apreciar la ilusión del dinero en todo su esplendor: una moneda de cinco céntimos, aparentemente de cobre es simplemente un núcleo de acero (flecha blanca) cubierto por una finísima capa de cobre (flecha naranja).
En esta images se puede apreciar la ilusión del dinero en todo su esplendor: una moneda de cinco céntimos, aparentemente de cobre es simplemente un núcleo de acero (flecha blanca) cubierto por una finísima capa de cobre (flecha naranja).

Yo uso monedas de un centavo de dólar americano, comúnmente llamadas penny (sí, como la vecina rubia de Big Bang Theory). Tuve la suerte de pasar cierto tiempo en los EE.UU. y allí me hice con un montón de monedas. Pero ¡ojo!, no valen todas. En esta web del USMint (un equivalente a nuestra Fábrica de Moneda y Timbre) detallan la composición de los pennies a lo largo de la historia. Como veis, los centavos de cobre puro son anteriores a 1837 y seguramente muy difíciles de conseguir. Los que se hicieron después eran una aleación entre cobre, estaño y cinc.  Entre 1962 y 1982 los centavos estaban hechos con una aleación de cobre (95%) y cinc (5%). Esos son los que uso yo. A partir del mundial de España, los centavos pasaron a tener un 97.5% de cinc y un 2.5% de cobre, y no valen ya que el cinc tiene una dureza menor que la calcita.

Y aquí os pongo un ejemplo de su uso. Hoy, Día del Libro de 2014, hemos estado en el domo de Santa María de la Alameda, donde vamos con los alumnos de Petrología Metamórfica de tercero de Grado en Geología. Hacemos un itinerario desde la carretera que va a Santa María de la Alameda donde corta al río Aceña, hasta la parte central del domo, yendo hacia el sur siguiendo el curso del río, a veces literalmente. Nos vamos encontrando bandas de rocas ortoderivadas intercaladas con rocas metasedimentarias. Dentro de estos metasedimentos aparecen paragneisses, cuarcitas y mármoles.

En un momento dado del corte, nos encontramos con esto:

Afloramiento de metasedimentos y alguna cosa más (ver más abajo)
Afloramiento de metasedimentos y alguna cosa más

En la parte derecha, la roca tiene un aspecto masivo y es de grano grueso, posiblemente se trate de una pequeña intrusión pegmatítica. En el centro del afloramiento, vemos una roca de aspecto blanquecino en que parece distinguirse una especie de laminación. A la izquierda hay un pequeño resalte, la roca parece más blanda y tiene un color más grisáceo.

Vamos a centrarnos en las dos últimas litologías. La ausencia de micas abundantes indica que no se trata de esquistos ni paragneisses. De hecho, parecen monominerales. La central podría ser una cuarcita, pero la de la izquierda ¿qué es? En principio parece distinta por su diferente respuesta a la erosión. Es el momento de recurrir a penny.

Penny deja su rastro cobrizo en la cuarcita (flechas azules)
Penny deja su rastro cobrizo en la cuarcita (flechas azules)

Al intentar rayar la cuarcita lo único que conseguimos es barnizar la roca con cobre. Pero cuando hacemos lo propio en la roca situada más a la izquierda, esto es lo que ocurre:

Hemos conseguido rayar la roca, ergo es calcita
Hemos conseguido rayar la roca (se ve la raya blanca al lado de la moneda), ergo es calcita

A penny for your thoughts” es un dicho en inglés que se usa cuando quieres saber la opinión de alguien sobre un tema. Nosotros le podríamos decir a estas dos rocas “A penny for your hardness“.


Esta entrada participa en el VII Carnaval de Geología organizado por este tipo en su blog.

Esta entrada también participa en la edición LI (abril de 2014) del Carnaval de la Física cuyo blog anfitrión es ::ZTFNews.

Anuncios

4 comentarios en “A penny for your hardness”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s